HONORABLE PRESIDENTE Y DISTINGUIDOS MIEMBROS DEL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN
Mi nombre es Francisco Torres, presidente del Partido Nacionalista de Puerto Rico. Nuevamente comparecemos ante este honorable Comité para denunciar la situación colonial que la Nación Puertorriqueña viene padeciendo desde el 1898. Año tras año deponemos ante este honorable foro en espera de que se eleve el caso colonial de Puerto Rico a la agenda de la Asamblea General de la ONU y con esto lograr que se presione a los Estados Unidos para que acabe con el vergonzoso coloniaje que sufre Puerto Rico. Un crimen contra la humanidad, como lo es el colonialismo, necesita el concurso de todas las mujeres y hombres libres del mundo. La libertad y la soberanía de las naciones se quiebran en su punto más débil, y el colonialismo es uno de esos puntos.
Aplaudimos las resoluciones que este Comité ha aprobado a favor de la descolonización de Puerto Rico. Estados Unidos no respeta el sentir del Pueblo Puertorriqueño y ha diseñado todo un aparato de dominación colonial para garantizar que los puertorriqueños y puertorriqueñas, bien sea a través de elecciones o de mal llamados plebiscitos, no lleguemos a una determinación sobre nuestro futuro político.
Desde 1932 el Partido Nacionalista dejó de participar en las elecciones coloniales entendiendo que a través de estas no se podía obtener la libertad y soberanía a la que tenemos pleno derecho. El aparato electoral colonial está diseñado para favorecer en todo momento los intereses de los Estados Unidos. A principios del siglo pasado la inmensa mayoría de los puertorriqueños deseaban la independencia; los Estados Unidos a través de encarcelamientos, masacres, asesinatos, intimidación, extorsión y leyes contra el derecho democrático a la libre expresión, logró diezmar las organizaciones que aspiraban la libertad.
Alcanzado su objetivo represivo se dieron a la tarea de crear un ente seudo jurídico, llamado ‘Estado Libre Asociado’, para aparentar resolver el status colonial de Puerto Rico. Todo el proceso para la creación del ‘ELA’ fue uno totalmente manipulado y antidemocrático. Basta con ver las cifras electorales para llegar a esa conclusión. En el referéndum para aprobar la ley 600 que establece el ‘ELA’ celebrado en 1951 participó solo el 46% del electorado. Votó a favor del ‘ELA’ poco más de la mitad de ese 46%. En el referéndum final, celebrado el 3 de marzo del 1952, participó el 39% de los electores. Es decir que de 1,150,000 electores solo 373,000 votaron a favor de la constitución del ‘ELA’. El 67% de la población electoral se abstuvo o votó en contra.
Por otro lado tenemos el rol imperialista de los Estados Unidos dentro de ese proceso. El Congreso estadounidense, que retiene los poderes soberanos de Puerto Rico en virtud del ilegal Tratado de París, crea la ley 600 utilizando su criterio y poniendo por delante sus intereses. El gobierno estadounidense desata todo un estado de represión contra las fuerzas patrióticas y su Congreso, en un acto que atenta contra los principios básicos de la democracia, aprueba el 1ro de junio de 1952 la constitución del ‘ELA’. Un plebiscito sancionado por una minoría pero cuyos resultados favorecían sus intereses y no los del pueblo. Es importante señalar el Artículo 1ro de la Ley 600 que califica a Puerto Rico como una posesión de Estados Unidos. Ya en pleno Siglo XXI, el Informe de Casa Blanca sobre Puerto Rico entregado al ex presidente George Bush, hijo, afirma que el territorio nacional puertorriqueño es una posesión de los EE.UU. y tienen el derecho de venderlo o regalarlo a cualquier nación del mundo cuando así lo creyeran pertinente. En marzo del 2011, el Informe de Casa de Blanca sobre Puerto Rico sostiene que si los puertorriqueños solicitamos la independencia los Estados Unidos determinaran que tipo de independencia permitirán. El Presidente Obama en su reciente visita a Puerto Rico expresó que su administración está a favor de que se resuelva el status político bien sea con la estadidad, la libre determinación o ‘cualquier otra cosa’ excluyendo la independencia como una opción descolonizadora. Con lo anterior enfatizamos que el Gobierno de los Estados Unidos de América no tuvo, ni tiene, la menor intención de permitirle a Puerto Rico resolver su status político y mucho menos que se convierta en una República Libre, Soberana e Independiente.
Mientras tanto, la vida económica, social y moral del Pueblo Puertorriqueño sigue deteriorándose. La administración colonial se ha enfrascado en un programa de privatización que ha dejado sin empleo a miles de trabajadores y trabajadoras, mientras por otro lado despilfarra millones de dólares en proyectos que solo benefician a un grupo de empresarios que aportan dinero a las campañas políticas del gobierno de turno. Ejemplo de esto es el proyecto irónicamente llamado ‘Vía Verde’ que ocultando una problemática real como es la producción y consumo de energía pretende construir un gasoducto que atravesará la isla. Existe una gran necesidad de obtener energía a través de formas que protejan el medio ambiente y a su vez abaraten costos pero ese proyecto responde a intereses ajenos al pueblo.
La administración colonial tiene una incapacidad de gobernabilidad. La mediocridad de los directores de la colonia invita a diversas agencias del gobierno de los Estados Unidos a intervenir en todos y cada uno de los renglones en los que le corresponde trabajar. Vemos como por ejemplo el FBI, interviene diariamente en casos de corrupción, crimen, drogas y el Departamento de Educación Federal se inmiscuye en la educación.
Los EE.UU. en vez de contribuir a crear las condiciones para que nuestro Pueblo entre en un proceso de autodeterminación e independencia, según lo establecido en la Resolución 1514 XV, prefiere intervenir en todos los renglones del diario vivir de la colonia para arreglar las cosas a su manera y de esta forma seguir manteniendo su dominio sobre Puerto Rico.
La carencia de poderes soberanos impide la gobernabilidad y el desarrollo económico y social. Sin poderes soberanos no es posible establecer las normas y leyes que nos permitan trabajar con esos problemas, solucionarlos y construir un mejor país para las presentes y futuras generaciones.
Se hace urgente que el gobierno interventor estadounidense acceda al Pueblo de Puerto Rico ejercer su derecho a la autodeterminación. A nombre de la Nación Puertorriqueña, ejerciendo nuestro derecho a representar a Puerto Rico porque a la patria la representan quienes la defienden, agradecemos los esfuerzos del Comité de Descolonización en su empeño de contribuir a resolver el problema colonial de Puerto Rico.
Ante ustedes y los pueblos del mundo demandamos, como hombres y mujeres amantes de la libertad, que los Estados Unidos desocupen nuestro Territorio Nacional y devuelvan todos los poderes soberanos a nuestra Nación. De esta forma emprenderemos un proceso soberano y democrático de autodeterminación y descolonización. También exigimos la liberación de Oscar López Rivera, encarcelado por el solo hecho de luchar por la independencia de Puerto Rico.
Saludamos y damos las gracias de forma especial a las hermanas Repúblicas de Cuba y Venezuela por el compromiso martiano y bolivariano en pro de la Independencia de Puerto Rico. Aspiramos ver el día en el que Puerto Rico asuma el lugar que le corresponde en la Organización de las Naciones Unidas como una Nación libre soberana e independiente. Muchas gracias.
PARTIDO NACIONALISTA DE PUERTO RICO
20 DE JUNIO DE 2011

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