NACIONALISMO: La Patria organizada para el rescate de su SOBERANIA

PARTIDO NACIONALISTA DE PUERTO RICO
MOVIMIENTO LIBERTADOR

miércoles, 5 de febrero de 2014

El cuerpo de las mujeres fue “botín de guerra” durante la dictadura uruguaya


Durante la última dictadura uruguaya, "el cuerpo de las mujeres fue utilizado como botín de guerra", afirma Beatriz Benzano, quien décadas después del régimen promovió, junto a otras expresas políticas, la primera demanda colectiva por violencia sexual ejercida contra las detenidas en ese periodo.
 
                                            Beatriz Benzano. ex-monja, tupamara, sometida a torturas y abusos en la dictadura

Lo que hicieron los militares con las mujeres detenidas fue “un crimen de guerra”, asegura Beatriz, exmonja que luego militó en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN), guerrilla urbana que se inició en la década del 60 y fue derrotada militarmente en 1972, antes que comenzara la última dictadura (1973-1985).
 
“El cuerpo de la mujer era usado como botín de guerra, en los cuarteles nos entregaban a la tropa para que hicieran lo que quisieran con nosotras. Y como campo de batalla, por eso lo hacían delante de compañeros o esposos”, relata Beatriz, quien estuvo encarcelada entre 1972 y 1976.
Ella es una de las 28 expresas políticas que presentaron en octubre de 2011 una denuncia contra más de un centenar de militares, policías, médicos y enfermeros que participaron de las torturas y abusos sexuales contra las detenidas.
La denuncia sostiene que las detenidas sufrieron especialmente “en su condición de mujeres”.
 
El ensañamiento era mayor “por el hecho de ser mujeres y por ser ellos una institución tan jerarquizada, autoritaria y machista”, sostiene Beatriz. “No podían tolerar que nosotras nos hubiéramos salido del rol tradicional de esposas, madres, amas de casa”.
“La desnudez forzada era lo primero que nos hacían, al llegar al cuartel nos arrancaban la ropa. En esa situación de vulnerabilidad e indefensión empezaban a torturarnos y a hacer algunas prácticas de violencia sexual”, recuerda, con la mirada empañada.
 
Cientos de denuncias
Si bien hay unos 15 condenados en los últimos años en Uruguay por delitos cometidos durante la dictadura -entre ellos los exdictadores Gregorio Álvarez y el fallecido Juan María Bordaberry-, todos fueron culpados por el delito de homicidio.
Con el regreso de la democracia en 1985 y la aprobación un año después de una ley que frenó las investigaciones sobre los crímenes de la dictadura, los detenidos callaron las torturas.
“Lo que hicimos fue pelear por memoria y verdad, tratar de encontrar a los desaparecidos, nos parecía que era lo más urgente”, señaló Benzano.
Luego que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenara en 2011 a Uruguay investigar y juzgar los delitos de la dictadura, las expresas evaluaron que ahora sí podían denunciar. Pero se toparon con la gran dificultad para hablar del tema.
“Hablamos con más de un centenar de compañeras, invitándolas a hacer la denuncia, algunas que sabíamos que habían sido violadas, y al final quedamos 28 haciendo la denuncia. Hay compañeras del grupo que jamás lo habían hablado con su compañero o durante 30 años de terapia no se lo habían dicho al terapeuta ni a nadie“, relata Beatriz.
Un proceso similar vivieron 90 expresos y expresas que presentaron una denuncia separada, también en 2011, por las torturas y tratos degradantes cometidos en las prisiones uruguayas, que llegaron a albergar unos 6.000 presos políticos.
También en este caso, “más allá de identificar a los responsables y castigarlos por un delito cometido, para nosotros lo fundamental es que se avance en la jurisprudencia en el país para que este tipo de delitos nunca más ocurran. Y que si ocurren, que haya instrumentos jurídicos reales y efectivos para castigarlos“, dijo a la AFP Clarel de los Santos, exdetenido y uno de los impulsores de esta denuncia.
De los Santos sostiene que “durante muchos años se negó que la tortura hubiera existido, una parte importante de la población no creyó”.
“Por eso nos parece ponerlo en el tapete: que existió tortura, que la tortura generó secuelas en una cantidad de gente que nunca pudo rehabilitarse, que en general cambió para siempre a las personas que fueron torturadas. Aunque hayan hecho esfuerzos por canalizar su vida no fue lo mismo”, enfatizó.
Beatriz coincide en que la sociedad uruguaya ha recibido las denuncias sobre torturas “con asombro, como si nunca hubieran oído hablar (de esto)”.
“Creo que también todo el mundo trató de olvidar lo peor: el horror del terrorismo de Estado”, sostiene. “Que estaban todos los cuarteles y las comisarías del país convertidos en centros de tortura y de exterminio, con cuerpos colgados del aire, balanceándose como muñecos, desnudos siempre. Cuerpos tirados, amontonados, mugrientos, sangrientos, desfigurados por los golpes en la cara, en todo el cuerpo, en los genitales, donde se ensañaban, ultrajados, pisoteados”.
Ambas denuncias están actualmente en la Suprema Corte de Justicia (SCJ), para que el máximo tribunal resuelva si se pliega al pedido de la defensa de los acusados, que sostienen que los delitos prescribieron, basándose en un fallo emitido por la propia SCJ para otro caso este año.
Sin embargo, en estos dos casos las víctimas aseguran que seguirán adelante.
“Es urgente, no podemos dejar ese fardo a las generaciones venideras”, dice Beatriz. “Los hijos y los nietos de ellos oyen que sus padres o abuelos siguen reivindicando lo que hicieron. El trabajo es de justicia pero también por un nunca más”.
 
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DOSSIER LARED21: 40 AÑOS DEL GOLPE
 
 
 

 

miércoles, 22 de enero de 2014

El FBI en Puerto Rico: Trucos sucios e intrigas sangrientas

por Carmelo Ruiz Marrero

"Nos clasificaron o catalogaron como subversivos por emitir "libremente" nuestras opiniones y nuestras ideologías distintas, al reclamar los derechos  estatuidos por el propio sistema, al clamar por justicia, al abogar por mejores condiciones de vida, de trabajo y políticas. Y somos una nación subversiva, sin que ello sea ilegal, ni delictivo, sino porque es nuestro derecho."  - José Juan Nazario y Juan Santiago
 
 
En nuestro artículo de bienvenida al nuevo jefe de la oficina local del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), Patrick Daly, mencionamos a COINTELPRO, un programa del Negociado para exterminar la disidencia en la Gran Democracia Americana. El director del FBI, J. Edgar Hoover, inauguró COINTELPRO en 1960 y continuó oficialmente hasta 1971. 
 
 
Este programa no se limitó, como muchos parecen creer, a operativos contra el Partido Comunista  (prácticamente inexistente en los 60) e izquierdosos ponebombas (como el Weather Underground), sino también los hubo contra el movimiento de derechos civiles y su líder Martin Luther King, el movimiento contra la guerra de Vietnam y el movimiento independentista puertorriqueño. Noten que no dije 'Partido Nacionalista' o 'Comandos Armados de Liberación'. Los documentos desclasificados del FBI indican que COINTELPRO tenía todo el independentismo señalado para el exterminio.
 
Los operativos de COINTELPRO iban más allá de la mera vigilancia grupos disidentes (la cual era de por sí ilegal e inconstitucional); buscaban desarticularlos,  desacreditarlos ante la opinión pública, y destruirlos. Esto lo reconoce la Comisión Church del Senado de Estados Unidos. Tras el escándalo de Watergate, el Senado formó dicha Comisión, encabezada por el demócrata Frank Church, para investigar las actividades ilegales de la CIA y el FBI. 
 
En su informe final, presentado en 1976, la Comisión  reconoció que el FBI tomó la ley en sus manos con COINTELPRO. "El FBI impuso castigo sumario, no sólo  contra los alegadamente violentos, sino también contra los promotores del cambio no-violento", dice el documento.
 
Los documentos disponibles del FBI muestran que entre agosto y diciembre de 1960 la oficina del Negociado en San Juan inició operativos contra el Movimiento Pro Independencia y la Federación de Universitarios Pro Independencia. Estos operativos incluían:
 
          *  La interceptación de conversaciones telefónicas. 
          *  Circular cartas y documentos anónimos para causar discordia entre 
              organizaciones independentistas.
          *  Difamar mediante caricaturas distribuidas a periódicos locales.
          *  Intentar impedir que el independentismo tenga acceso a los medios de c
              comunicación masiva.
          *  Infiltrar informantes y agentes provocadores.
          *  Sabotaje y daños a la propiedad de organizaciones e individuos.

En estos esfuerzos, el FBI contó con la cooperación de la Policía de Puerto Rico. Según el profesor Ramón Bosque: "Resulta evidente que el modelo de persecución política que representa el caso de las carpetas en Puerto Rico fue acuñado precisamente en Estados Unidos bajo la tutela del FBI. Más aún, su puesta en práctica por la Policía de Puerto Rico a lo largo de los años estuvo, no sólo inspirada en dichas prácticas del FBI, sino supervisada y en buen grado dirigida por dicho organismo federal."
 
 
 
Muy democrático el FBI
 
Las acciones del FBI contra el independentismo  incluyeron interferencia directa en eventos electorales. Esto es particularmente significativo, ya que las elecciones son sagradas en el modelo de Democracia a la Americana, y a los estudiantes se les enseña que la mayor virtud del sistema político estadounidense es que los ciudadanos de Estados Unidos escogen sus líderes y opciones políticas libremente mediante el voto. Pero los documentos del FBI cuentan otra historia.

El FBI hizo todo lo posible por romper el consenso entre los sectores independentistas ante el plebiscito  muñocista de 1967. Según las investigadoras Carmen  Gautier Mayoral y Teresa Blanco Stahl: "De las 500 páginas de documentos a nuestra  disposición, casi una décima parte- o 46- bregan con trucos para evitar el éxito de la huelga electoral para el plebiscito. Cubre un periodo de diez meses antes del plebiscito del 23 de julio de 1967. Comienza el periodo con una carta del 2 de septiembre de 1966 al Agente Especial a Cargo en San Juan del director del FBI, horrorizado por el acercamiento que hiciera el presidente del PIP Dr. Gilberto Concepción de Gracia en agosto de 1966 al Lcdo. Juan Mari Brás."
 
 
Empapados de sangre
Además del espionaje, hostigamiento, infiltración de informantes y provocadores y sabotaje de procesos electorales, la campaña del FBI contra el independentismo incluyó el asesinato político. Veamos este pasaje del informe final del Senado sobre Cerro Maravilla, donde se describe uno de los escuadrones de la muerte que merodeaba por Puerto Rico en los 70:

"Este grupo, integrado por el Marshall Federal José A. López, Julio César Andrades y personal adscrito (entre otros) encarnaron de 1978 a 1980 las lecciones  aprendidas en la Escuela de las Américas, impartidas por personal de las Fuerzas Especiales del Ejército Norteamericano... Recurría a grupos de civiles, ex-militares, ex-policías y voluntarios."
 
El programa COINTELPRO cesó oficialmente en 1971, pero cuando Juan Mari Brás recibió su carpeta federal, encontró documentos de 1976 y 1977 que describían operativos contra él y contra el Partido Socialista. De particular interés fue uno con una descripción detallada del asesinato de su hijo, Santiago "Chagui"  Mari Pesquera, que ocurrió en 1976. El autor del memorando habla casi con gozo acerca del impacto que ese acto criminal tendría sobre la carrera política de Mari Brás. Un borrón de tinta negra oculta lo que parece ser la identidad del asesino.

Además de Chagui y los mártires de Maravilla,  ocurrieron varios otros asesinatos políticos contra la izquierda en la década de los 70: el líder sindical Juan Caballero, el joven exiliado cubano Carlos Muñiz Varela, el militante socialista Ángel Charbonier y el prisionero político Ángel Rodríguez Cristóbal, asesinado en un presidio en Estados Unidos mientras cumplía una condena por desobediencia civil en Vieques. A esto hay que añadir otros actos de terror como los bombazos a los cuarteles del PIP y del PSP, las oficinas de este periódico y a la Impresora  Nacional. Un total de 170 actos de violencia contra el independentismo en quince años, según el libro Agents of Repression de Ward Churchill y Jim Vander Wall.
 

Si el FBI investiga y combate el terrorismo y la violencia política irrespectivamente de su origen, si de verdad lo hacen con ecuanimidad y sin banderías políticas, entonces ¿Por qué estos crímenes están sin resolver?
 
¿Falta de recursos? En su libro The COINTELPRO Papers, Churchill y Vander Wall informan que en los 70 la oficina del FBI en San Juan tenía 80 agentes organizados en cuatro escuadrones, con 60 agentes adicionales distribuidos en tres oficinas regionales. Con frecuencia venían a la isla técnicos especializados para realizar tareas particulares. Y encima de todo eso, el Negociado contaba, como siempre, con la completa cooperación de la Policía de Puerto Rico y sus diferentes unidades.
 
Y como si esos recursos no fueran abundantes, la oficina de San Juan colaboraba, y sigue colaborando hoy, con la CIA, el Servicio Secreto, la Inteligencia Naval, el Destacamento de Inteligencia Militar 771 y el Departamento de Estado, todos los cuales tienen bastante personal en Puerto Rico. Esta es una impresionante concentración de recursos para un pequeño archipiélago caribeño con menos de 4 millones de habitantes.
 
Entonces, ¿Qué está haciendo el FBI para cumplir con su supuesta misión de combatir el terrorismo?
 
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Este artículo fue publicado originalmente en el Periódico CLARIDAD el 21 de febrero 2003
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 7 de octubre de 2013

EL NUEVO “CORTE”

Por Narciso Isa Conde


Aquel “corte”, el de Trujillo, dicen que se llevó unas veinte mil cabezas haitianas, procedentes de la heroica matria que desbrozó el camino de la primera independencia latino-caribeña y realizó la primera revolución antiesclavista en el “nuevo mundo”. Una de la más hermosa y justiciera insurrección negra que ojos humanos hayan visto.


Rafael Leónidas y Héctor Trujillo en plena tiranía
 
 
 Alguien, que después se llamaría José Francisco Peña, perdió su padre y su madre en aquella matanza, no ha así el dolor eterno que provoca la discriminación dominante y el cruel estigma racista.
 
 
A él le objeté su empeño en demostrar que no era un sobreviviente de la matanza y le sugerí que defendiera con gallardía su valioso origen, y me respondió con rostro contraído: “¡Ay Narciso, tu no sabes lo terrible que es esta oligarquía racista, si lo hago, me trituran!”

 
Cierto, ni yo, ni él que la sufría a flor de piel, teníamos conciencia plena de hasta donde podía llegar la maldad que es capaz de generar el racismo anti-haitiano. Pensábamos que las variantes del nazi- fascismo ya no eran viables después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

 
Pero en verdad han vuelto a coger un vuelo inusitado en esta “hora de los hornos”, de esta desgarradora era neoliberal del capitalismo decadente. Los colmillos del racismo y la xenofobia se afilan, y crece una especie de neo-nazismo con rasgos propios por países y regiones, que se convierte en corrientes políticas con tendencia a fundirse con los Estados.

 
Aquí está en pleno auge, después de entronizada la Constitución del 2010, de reciclado el seudo nacionalismo anti-haitiano, de integradas la instituciones que conforman la dictadura morada con sus pervertidas cortes fascistoides que no son altas ni cortes.

 
Y han puesto en marcha el nuevo “corte”, dirigido a matar en vida, a lanzar a la condición de parias indocumentados, a centenares de miles de dominicanos/as descendientes de haitianos y haitianas; y a perseguir despiadadamente las nuevas olas de emigrantes del vecino y súper-empobrecido país, ocupado militarmente por EEUU y sus aliados.

 
Un “corte” post-moderno, inicialmente sin sangre, pero seguramente más cruel y más masivo. Calculen: todos/as los/as indebidamente registrados/as del 1929 hasta la fecha. ¡Un rompan fila y vive el Jefe con vaselina!

 
Solo que no han pensado que su manera de gobernar y dominar pronto habrá de terminar muy mal, pues más que fortaleza indica cuan podridas están sus mentes y descompuesto su sistema.

viernes, 26 de julio de 2013

EJÉRCITOS, DROGAS Y ARMAS ILEGALES EN LA GEOPOLÍTICA MÁGICA DEL CARIBE


por Jesús Dávila
SAN JUAN, Puerto Rico, 24 de julio de 2013 (NCM) –La región del Caribe, con una alta concentración de fuerzas militares, presenta varios acertijos, como la contradicción del contrabando de drogas y armas enriqueciendo el crimen en Estados Unidos mientras ese país tiene más de la mitad sus tropas en la zona destacadas en Puerto Rico, en el perímetro de instalaciones estratégicas que no existen dese hace tiempo.

En la zona comprendida entre el Río San Juan, al sur de Colombia, y el Río Grande, al norte de México –que incluye todos los países del litoral caribeño- se concentra el 57 por ciento de los ejércitos de América Latina, lo que ya de por sí atestigua la importancia estratégica atribuida a la región.


En la otra cara de la moneda, EEUU, Inglaterra, Francia y Holanda patrullan el Caribe con una fuerza de menos de 40.000 soldados y marinos. Pero estas potencias cuentan con superioridad tecnológica, acuerdos con gobiernos tributarios y estamentos castrenses afines, además de bases y colonias que se supone protejan los pasos marítimos.
A veces parece un teatro de operaciones para practicar las enseñanzas de Tucídides en la Historia de la Guerra del Peloponeso, con la esperanza de que en esta ocasión mantenga su hegemonía la nueva Atenas democrática, representada por Washington, y no ponga fin a su imperio la Esparta latinoamericana.
Uno de los aspectos más llamativos es el de la fuerza irregular compuesta por los contrabandistas, que hasta ahora ha mostrado una capacidad impresionante de ajuste, recuperación y uso de los obstáculos militares para catapultar sus rutas de comercio ilícito.
Un estudio publicado en el 2009 consignaba una preocupante discrepancia entre las cifras de importación de armas informadas a las Naciones Unidas por los países latinoamericanos y las ofrecidas por los países que supuestamente las exportaron hacia América Latina. Tales desbalances pueden explicarse por el secreto militar o fallas de contabilidad, pero el análisis advierte que también podría estar la huella del contrabando.
 
En el caso de México, la zona de libre comercio transformó ese país en exportador importante de piezas de armas que son ensambladas en EEUU, que a su vez devuelve un contrabando intenso precisamente de armas. Dicho contrabando es un factor en la guerra entre pandillas por el control del mercado interno de la droga y su exportación a EEUU, país cuyos criminales se benefician de manera principal de ambas vertientes del comercio contrabandista.
 
El informe de 2013 de la Organización de Estados Americanos sobre el tráfico de drogas demuestra que la porción de los precios de la droga en las fases de cultivo, procesamiento y transporte hacia EEUU es menor en tanto el valor del producto se multiplica exponencialmente una vez llega a su destino y entra a las fases de preparación final, distribución y mercadeo.
 
Las ganancias de decenas de miles de millones de dólares del contrabando –sea de armas, drogas u otros- así como de las actividades criminales asociadas sirven de base material parta la delincuencia organizada. El Centro de Inteligencia sobre pandillas calcula que en EEUU hay 33.000 pandillas con 1,4 millones de miembros, lo que constituye un ejército casi de igual tamaño que las fuerzas armadas activas de ese país.
El informe del centro dice que el fenómeno de las pandillas está creciendo en EEUU, pero contrasta con otro, difundido por el Centro de Estadísticas de Justicia, publicado en 1992 y que se refiere a la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado. El estudio indica que en poco más de 2.000 ciudades de sobre 10.000 habitantes en EEUU había casi 180.000 pandillas, que tenían cerca de 1,5 millones de miembros activos.
Tales contradicciones en los informes y en los datos sobre el papel protagónico de la situación interna de los propios EEUU en lo tocante a los negocios de contrabando no son centrales en las preocupaciones que se expresan en el plan estratégico de la Casa Blanca sobre el crimen internacional. La mira del presidente Barack Obama enfoca más bien el problema de organizaciones de delincuentes comunes que puedan estar haciendo negocios con terroristas y gobiernos desafectos a Washington.
 
 
Otro caso llamativo es el de Puerto Rico, la pequeña nación isleña ubicada equidistante de Guantánamo y Caracas en el noreste del Caribe, colonia de EEUU desde 1898 y que, por su carácter de frontera artificial a 1.000 kilómetros de la costa real estadounidense más cercana, se ha convertido en un punto mayor para el trasbordo del contrabando en esa subregión.
 
En los decenios de crecimiento y apogeo del imperio estadounidense, Puerto Rico fue base que albergaba muchas operaciones militares de largo alcance, como lo fueron la Estación Naval de Roosevelt Roads y la Base Aérea Ramey Field, esta última parte del Comando Aéreo Estratégico con bombarderos B-52 para la guerra nuclear con la Unión Soviética. Llegó también a tener instalaciones de comunicaciones del mismo nivel como centro “mayor” de radioteletipo para las bases en el país, Guantánamo y Trinidad, así  como el sistema de comunicaciones de Roosevelt Roads y Toa Baja, parte del programa “Echelon”.
Aunque todo aquello cerró hace años, todavía hay algunas instalaciones de relativa importancia, como el Radar Relocalizable Sobre el Horizonte que vigila Suramérica, de Venezuela hasta el norte de Bolivia, el otro sistema con centro en Aguada que forma parte, aunque menor, en las redes de radares de la flota y las pequeñas bases de mercenarios. Todavía también, la mayoría de los cables submarinos de telefonía y de internet que discurren de EEUU hacia América Latina forman un cono que se encuentra en la vecindad de Puerto Rico y vuelve a separarse para dirigirse a sus destinos.
Pero la diferencia tan marcada entre lo que hubo y lo que se conoce que queda, dejan como otro acertijo el número tan alto de tropas estacionadas en la isla y el hecho de que el costo de mantenerlas se haya más que triplicado en la última década.


miércoles, 24 de julio de 2013

¡La vida te da sorpresa! ¡Sorpresa te da la vida!

Por Carlos Rivera

Recientemente nos enteramos que hay una campaña internacional demandando el desistimiento de las acciones penales contra el periodista escandinavo Julian Assange (refugiado hace más de un año en la embajada de la República de Ecuador en Inglaterra) , el soldado gringo Bradley Manning (en proceso penal militar) y el contratista gringo Edward Snowden (refugiado en un aeropuerto de Rusia en espera de asilo político) A los mencionados los quieren encarcelar (de una u otra forma) el imperio gringo por el delito de espionaje. Delito que puede conllevar hasta la pena de muerte independientemente de cual haya sido la intensión de los acusados por ese delito. Hay que tener presente que el sistema arcaico judicial de estados unidos de américa no hace distinción entre lo penal y lo político.
Los quieren encarcelar –si les va bien- por espionaje cuando la realidad es que ese trío lo que hicieron desde sus diferentes esferas, cumpliendo con sus respectivas conciencias, fue informarle a la humanidad del enorme andamiaje de espionaje que tiene estados unidos contra la humanidad. Incluyendo en la misma a Estados “enemigos” y a diz que Estados amigos (ni los más incondicionales se salvaron).
Lo anterior hay que vincularlos con los cuatros patriotas cubanos presos (ya uno salió en libertad condicional) por habérseles encontrado culpable – en un proceso penal prejuiciado y discriminatorio – del delito de espionaje en los tribunales de estados unidos de américa. Cuando en realidad lo que hicieron fue informarle al imperio gringo de futuros actos terroristas de malvivientes en su territorio contra su patria: Cuba. En cierto grado pagaron las consecuencias de haber creído en los cantos de sirenas del imperio cuando este expresara, en su momento, que buscaban acabar con el terrorismo internacional. En su buena fe y en su compromiso con la seguridad de su patria olvidaron que los pecosos del Norte – con sus respectivos chocorroles – son los herederos de los piratas de Albión y de la implicación que esto tiene: “Hijo de pirata: piratote.”
Para l@s patriotas puertorriqueñ@s el espionaje gringo no es nada nuevo pues desde que el imperio gringo invadió militarmente a Puerto Rico hace casi 115 años (se cumplen el 25 de julio de 2013) ha espiado consistentemente a las agrupaciones patrióticas en busca de evitar la unidad de las fuerzas libertarias y para perseguir, reprimir, encarcelar y hasta asesinar a sus máximos dirigentes y familiares de estos. ¡Por algo mandó don Pedro Albizu Campos a su esposa e hijos a vivir a Perú, México y Cuba en los momentos de mayor represión imperial contra el Partido Nacionalista de Puerto Rico cuando él lo presidía! ¡Por algo niega tenazmente el imperio gringo el acceso al expediente del nefasto F. B. I. sobre el asesinato de Chagui Mari Pesquera a los familiares del ya fallecido Lic. Juan Mari Brás, quien fuese uno de los máximos dirigentes del Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico y del Partido Socialista de Puerto Rico!
Por décadas vivieron los patriotas puertorriqueños la intercepción de sus llamadas telefónicas, de su correspondencia postal, registros ilegales en sus personas, vehículos y hogares e incautaciones de propaganda y de literatura en los aeropuertos y puertos nacionales y gringos. Fabricaciones de casos penales y asesinatos. (Por eso, recordando la frase de José Martí: “Conozco al imperio porque viví en sus entrañas”. Los patriotas puertorriqueños dicen: “Conozco al imperio porque nací con él en la entrañas”)
Eso que era de conocimiento popular se corroboró a finales de los años ochentas del siglo pasado cuando se encontró en un asiento de un tribunal nacional (no local como los califican los gringos) un expediente del Servicio de Inteligencia de la policía colonial de Puerto Rico sobre un acusado conocido como independentista en proceso de enjuiciamiento.
Lo anterior dio lugar a una campaña política para saber el alcance del espionaje político en contra de los patriotas puertorriqueños. El resultado de la investigación fue que existían más de 250 mil expedientes policiacos vinculados con el F.B.I. (Los del FBI no se sabe cuántos son). Algunos de esos expedientes constaban de decenas de carpetas del tamaño de un directorio telefónico. Con ellos se podría llenar varias salas de una gran biblioteca universitaria o hacer una enorme fogata frente al capitolio de Washington en su día.
Ahora, con la llamada “Ley Patriótica “ gringa se hace todo eso en forma descarada. Tan es así, que recientemente unos agentes del FBI detuvieron al presidente del Partido Nacionalista de Puerto Rico, Francisco Torres en el aeropuerto de Panamá (Previamente lo hicieron en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México. En Panamá y en México, leyeron bien) cuando viajaba de México a Puerto Rico luego de haber participado en un seminario en México auspiciado por el Partido del Trabajo para inútilmente tratar de interrogarlo. (Inútilmente porque Paco es un gallo casta’o) Y posteriormente le han impedido viajar fuera de Puerto Rico. ¡A ningún lado puede viajar! ¿Tanto le teme el guaraguao norteño a los pitirres boricuas?
¿Pero, dónde es que la vida le dio la gran sorpresa al imperio?
La sorpresa se la dieron dos patriotas puertorriqueñas. Sus nombres: Ana Belén Montes y Marta Rita Velásquez.
Resulta que la primera (nacida de padres puertorriqueños en una base militar gringa en Alemania el 28 de febrero de 1957) fue Analista Superior por 16 años en la Agencia de Inteligencia de la Defensa de los estados unidos de américa (Defense Intelligence Agency) y se especializaba en esa agencia con los temas de Cuba. ¡Nada más y nada menos!
 

La boricua Ana Belén aprobó durante ese periodo varias pruebas del detector de mentiras (polígrafo)
sin que se le detectara de algo indebido
. Pero, el día 21 de septiembre de 2001, fue arrestada y acusada del delito de “conspiración para cometer espionaje a favor del gobierno cubano” En el 2002, Ana Belén se declaró culpable de los cargos por espionaje que el gobierno del imperio gringo le imputaba (por los cuales la pudieron sentenciar a la pena de muerte). En octubre de ese año fue sentenciada a 25 años de prisión. Desde entonces se encuentra privada de su libertad en una cárcel de alta seguridad dentro de la base militar Fort Worth en Texas. Está incomunicada de la población penal y civil. Solamente puede recibir la visita de su padre (agente del F. B.I.) una vez al mes o de un ministro de la base militar designado por el imperio. No puede comunicarse con nadie por ninguno de los medios conocidos ni recibir literatura alguna.
Al declararse Ana Belén culpable de espiar a favor del gobierno de Cuba expresó que lo hacía por principios, porque entendía que los cubanos eran tratados injustamente por estados unidos de américa. Y que esperaba que su actuar ayudara a que estados unidos aceptara el derecho inalienable de los cubanos a ejercer su libre determinación. ¡Gancho al hígado!
Su número de prisionera es 25037-016. Y su fecha tentativa de liberación es el 1 de julio de 2023. De salir en libertad en esa fecha tendría la friolera de 80 años de edad, si es que los logra vivir.
Por su parte, a Marta Rita Velásquez, (También conocida como “Marta Rita Kviele” y como “Bárbara”), nacida en puerto Rico hace 57 años, quien reside fuera de estados unidos de américa desde el 2002 y actualmente radicada en Estocolmo, Suecia, hace como un mes, las autoridades imperiales gringas le radicaron cargos penales por espionaje a favor del gobierno de Cuba por supuestamente haber ayudado a la inteligencia cubana a reclutar a su compatriota Ana Belén Montes.
 

De ser enjuiciada y encontrada culpable Marta Rita podría ser sentenciada hasta la pena de muerte. 
Marta Rita, al igual que su compatriota Ana Belén, es una mujer preparada académicamente. Estudió en el Colegio La Merced en San Juan, Puerto Rico y es graduada en licenciatura de la Universidad de Princeton y posteriormente de Derecho en la Universidad de Georgetown, universidades de estados unidos de américa. Siempre se le consideró como prodigio por su extraordinaria inteligencia. Inteligencia que ha dedicado al bien de la humanidad.
Tomamos del artículo “De lealtades y patriotismo, escrito por el Dr. Héctor Pesquera Sevillano, Copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, lo siguiente: “La valentía y la dignidad de la mujer boricua, así como nuestra solidaridad histórica con Cuba vuelve a manifestarse de la manera más concreta y efectiva. Algún día se sabrá cuántas veces Ana Belén Montes – quien por 17 años estuvo pasando secretos estadounidenses a Cuba – le salvó la vida a Fidel castro o alertó al gobierno cubano de algunos de los cientos de atentados desde Washington contra funcionarios o instalaciones del pueblo de Cuba”.
A lo anterior añadimos que en esa información también debe estar incluido el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por los vínculos tan estrechos entre ambos países y gobiernos y por los proyectos de unidad de América latina y el Caribe que ambos sobresalientemente promueven.
Las actuaciones de Ana Belén y Marta Rita tienen su raíz en las patricias y heroínas que le dieron patria a Puerto Rico y ayudaron a forjar otras patrias de pueblos hermanos. Son de la estirpe de María Mercedes Barbudo que conspiraba desde Puerto Rico con Simón Bolívar, de Mariana Bracetti, quien conspirara con Ramón Betances y participara en el Grito de Lares, de Lola Rodríguez de Tió, quien trabajó por la independencia de Puerto Rico y Cuba por igual. Son de la estirpe de Lolita Lebrón, de Carmín Pérez, de Blanca Canales, de Antonia Martínez, de Aidé Beltrán, de Isabel Rosado y de tantas otras que tanto han aportado para la independencia de Puerto Rico y para unidad de nuestra América y el Caribe
Expresado lo que antecede y estando cerca el acto conjunto frente a la embajada gringa en México (este próximo 25 de julio de 2013, a partir de las 12 horas) donde protestaremos por los 115 años de la invasión de Puerto Rico por las huestes bárbaras del imperio gringo. Y donde conmemoraremos los 230 años del natalicio del “Libertador” Simón Bolívar Palacios; donde recordaremos el 90 aniversario luctuoso del general Francisco (Pancho) Villa; donde conmemoraremos el 60 aniversarios del asalto al Cuartel Moncada; y donde demandaremos la libertad de todos los presos políticos, convocamos a todos a asistir en busca de unir en los hechos a nuestra América y a nuestro Caribe. Bajo el entendido de que hay un enemigo común: el imperialismo.
Puerto Rico, siendo la única nación latinoamericana y caribeña bajo un sistema de ocupación militar y bajo un sistema colonial aporta, como siempre, su parte a la lucha por la sobrevivencia de las naciones hermanas y por la unidad de América latina y el Caribe. Puerto Rico y su lucha de independencia requiere el apoyo de todas las organizaciones mexicanas, incluyendo el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba y la Coordinadora Bolivariana en México.
Que el desprendimiento y la solidaridad sea la norma. Hay que darse de sí para los otros. Bajo el entendido de que la unidad tan anhelada de América latina y el Caribe, desde los tiempos de aquell@s que nos dieron patrias, no será posible sin un Puerto Rico libre e independiente. El balón está en su cancha.
Por otra parte, hay que comenzar una campaña para que Ana Belén Montes (y en su día Marta Rita Velásquez) sean incluidas en la campaña internacional que demanda el desistimiento de las acciones penales contra Julian Assange, Bradley Manning y Edward Snowden. En el caso de Ana Belén su liberación
Y terminamos recordando aquella estrofa de la canción “Pedro Navaja” del excelso compositor y cantante panameño Rubén Blades. “La vida te da sorpresa! ¡Sorpresa te da la vida! ¡Ay Chocorroool! Digo: ¡Ay Diooos!
Y lo que te falta Chocorrol. Digo Barak Obama.